ARTIST STATEMENT

Mi obra busca abordar cuestiones vinculadas con lo subjetivo y que se abren a lo común, expuestos a circunstancias en las que un elemento de amenaza es introducido. En mis obras hay un interés por levantar preguntas en torno a la constitución de perfiles identitarios que dialogan con el otro a partir de la noción de deseo. Asimismo, me interesa la corporalidad, y el modo en que ésta deviene espacio de interacciones y disputas, y recibe los efectos del ambiente. La idea de lo común que me interpela está relacionada con la dimensión íntima de lo doméstico y lo familiar, y se abre en dirección a territorios comunitarios compartidos, atravesados por memorias e historia. En mi obra, concibo la amenaza desde un sentido de pérdida, que afecta tanto a los sujetos en su intimidad psíquica o corporal, como a los cuerpos colectivos, expuestos al dolor, a la desaparición y al olvido.

Aunque en algunas series me concentre en procedimientos específicos –pintura, fotografía–, en general me gusta pensar mi enfoque de trabajo como intermedial. En ese sentido, apelo a la noción de collage, que concibo como una estrategia de articulación de fragmentos. Tanto en mi obra visual como de imagen en movimiento, suelo privilegiar la figura, con énfasis en la coporalidad. Con frecuencia, apelo a la irrupción de un componente desplazado, un elemento fuera de lugar que es capaz de intrigar, enrarecer la atmósfera o invocar rasgos amenazantes. En la mayoría de los casos, trabajo con paletas de colores fríos.

Pese a considerar mi infancia como un periodo feliz, aspectos biográficos domésticos e íntimos supusieron conflictos que quizás se hayan vuelto movilizador para mi obra. Supongo que por eso los motivos de la cama o de la casa desempeñan un rol importante en mi obra.

En general, mi visión artística está relacionada con ejercicios de restitución que apelen a la idea de recuperación del tiempo, de la memoria o de la propia autonomía. Y como este proceso es tortuoso, me interesa abordarlo con cierto dramatismo o gravedad.

A partir de mi lenguaje visual, me gustaría poder establecer una conversación con las audiencias, que implique como respuesta el levantamiento de preguntas: sobre la propia identidad, sobre las conexiones que la historia es capaz de establecer, o acerca de las intersecciones entre deseo, miedo y poder.

Incluso cuando trabajo con medios más tradicionales, me gusta pensar que se trata de un empleo contemporáneo de dichos medios, en tanto devienen instrumentos para reflexionar acerca de preguntas actuales y fenómenos del presente.

Trabajo con la intersección entre ficción y realidad; lo representado y lo construido en fotografía.

Pese a no haberlo concebido así en principio, mi profesión de médico y hematólogo ha desempeñado un papel importante en la configuración de mi lenguaje visual e incluso en el arreglo conceptual que suelo dinamizar. La salud, en ese sentido, se vuelve un espacio de tránsito compartido por las experiencias que me preocupan, o se vuelve una clave interpretativa más de la realidad.

Soy un artista autodidacta, pero aprendí mucho de la obra de artistas como Carlos Colombino, Osvaldo Salerno y Ricardo Migliorisi. Mis influencias pictóricas son eclécticas y basadas en artistas históricos como más contemporáneos, tales como Edward Münch, Chaim Soutine, Francis Bacon, Leon Golub, Georg Baselitz, Martin Kippenberger, Raymond Pettibon o Lucian Freud. En fotografía, las obras de László Moholy-Nagy, Helmut Newton, Duane Michals, Dirk Braeckman, JH Engström Wolfgang Tillmans, Francesca Woodman, Nan Golding, Mona Hatoum, Frida Orupabo, Noémi Goudal, Javier Medina, Jorge Sáenz han sido importantes para el desarrollo de mi lenguaje.

Considero que cuando hago arte mi punto de partida es siempre intuitivo, emocional. No obstante, el momento racional me permite pensar mi abordaje desde lo conceptual, de modo que la operación se afine con dirección a una idea fuerza traducida a imagen. Este enfoque de trabajo se relaciona, en general con la intención implícita en mi obra: la búsqueda de una interpretación de la realidad que termina implicada en el ámbito de una sensibilidad.

Alfredo Quiroz.
Asunción, 2022